la furia naranja de Chávarry

¿Cambios en el SIS y Essalud?

Nuevos jefes sin experiencia en el sector

Publicado: 2018-03-11

El SIS cuenta con nuevo Jefe Institucional y ESSALUD con nueva Presidenta Ejecutiva. En lo que va del gobierno el SIS ha tenido cuatro jefes en diecisiete meses. Julio Acosta se mantuvo desde el gobierno anterior hasta el escándalo Moreno; fue seguido de Edmundo Beteta que se mantuvo hasta el conflicto SIS versus hospitales por el nuevo tarifario; siguió Moisés Rosas que en nueve meses paso desapercibido. Acaba de asumir el economista José Gallegos sin ninguna experiencia previa en el sector. 

En ESSALUD al inicio del gobierno se nombró a Gabriel del Castillo, que provenía del campo de los seguros privados de salud; ha sido remplazado por la ex ministra del MIDIS y economista Fiorella Molinelli, funcionaria sin experiencia previa en la gestión de salud. Si bien Del Castillo pasó sin pena ni gloria, amenazado de huelga médica, su gestión venía trabajando la separación de las funciones de financiamiento y prestación de ESSALUD; es decir independizar el fondo de la gestión de la prestación de servicios.

En relación al SIS, el gobierno no ha podido superar la crisis Moreno; la obligación de reevaluar a unos 5 millones de afiliados para saber si son pobres o no, ha generado barreras de acceso que llevan en muchos casos a la desatención; asimismo no ha podido resolver el sentido de su relación con los hospitales y redes de servicios. A pesar de contar con el Informe de la Comisión Interventora y otros, lo que ha primado ha sido la lógica reduccionista de su labor.

SEGMENTACIÓN POBLACIONAL

Mientras eso sucede son los ciudadanos los que seguimos enfrentando los enredos que el sistema genera por su propia naturaleza. Y es que mientras no existan canales de integración efectiva que pongan a trabajar al sistema en su conjunto para atender a la gente, los intentos desde el MINSA/SIS y desde ESSALUD estarán limitados por la segmentación poblacional que hemos normalizado. ¿Entienden y conocen esto los nuevos titulares del SIS o ESSLAUD? Todo indica que no, y que ambos sistemas seguirán jugando sus partidos de espaldas a la necesidad general de la población.

Si bien el problema de la segmentación en el acceso a salud es un reflejo de nuestra sociedad, en el último cuarto de siglo se ha afianzado la idea de que es casi imposible avanzar hacia un sistema de salud igualitario, que reconozca el derecho sin más condición que la de ser humano. Esa idea es falsa, está sustentada en supuestos ideológicos y en resistencias de sectores que sienten que pueden perder frente a la necesaria integración financiera y operativa del sistema.

UNIVERSALIDAD VIABLE

Para no poner de ejemplo a los países europeos, veamos lo que sucede en la frontera norte. Miles de peruanos han cruzado la frontera hacia Ecuador en los últimos años para atenderse, no sólo en consultas ambulatorias sino para tratamientos y cirugías; y es que este país ha optado hace unos años por conformar un sistema abierto a todos los que necesiten atenderse. Se dirá que abrir el sistema hará que éste colapse; al contrario, lo que sucede es que el sistema comienza a ajustarse en función a la necesidad real de atención, y no en función a exclusiones; así ha sido en los grandes procesos de reforma como el brasilero, el español o el costarricense.

Este año que celebramos los 40 años de la Conferencia de Alma Ata que comprometió salud para todos al 2000, se hace necesario enfrentar las creencias que están impidiendo dar los pasos para transformar la realidad de salud nacional. Si bien hay matices, existen consensos básicos en la comunidad de salud que bien afianzados son una de las bases necesarias para avanzar en salud.

Lograr salud universal va a costar, el estatu quo aprovechador y corrupto se va a defender dentro y fuera del mismo sistema, el mal corporativismo gremial se va a oponer. Pero independientemente del devenir del gobierno de PPK, la construcción de una salud para todos no puede parar. Los intereses que rondan e influyen para beneficiarse de las necesidades de salud son identificables tanto dentro como fuera del sector, pero no son mayores a las voluntades que trabajan por lograr el derecho a la salud.

Esperemos que los nuevos responsables del SIS y ESSALUD entiendan que van a gestionar vidas y no balances, y que tengan la capacidad mínima de asumir que cuando no se conoce el juego, hay que oír antes que definir desde un ángulo sólo económico.

Diario Uno 11 de marzo 2018


Escrito por

Alexandro Saco

Corredor, activista por el derecho a la salud.


Publicado en

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